La Tecnología de Registro Distribuido (TRD) es una oportunidad estratégica para modernizar los mercados financieros. Una auditoría interna especializada es clave para gestionarla de manera segura y sostenible.
La Ley 6/2023 del Mercado de Valores y el Real Decreto 814/2023 supusieron un hito en esta materia, al reconocer expresamente, entre otros aspectos, que:
- Los instrumentos financieros tradicionalmente emitidos en títulos en papel o anotaciones en cuenta, también pueden ser emitidos, registrados, transferidos o almacenados, utilizando tecnología de registros distribuidos (TRD) u otras tecnologías similares como soporte de esas actuaciones.
- La clasificación legal de los criptoactivos como instrumentos financieros dependerá de las características concretas y derechos derivados del criptoactivo en cuestión, con independencia de la tecnología en la que se sustente.
- Los valores negociables representados mediante sistemas basados en TRD se encontrarán inscritos y se registrarán en la red o sistema basado en TRD correspondiente a la emisión de que se trate.
- La transmisión se producirá mediante el registro en sistemas distribuidos, con efectos equivalentes a la entrega tradicional.
- Los sistemas deben garantizar integridad, inmutabilidad e identificación de titulares.
- Se introduce la figura de la Entidad Responsable de la Administración de la Inscripción y Registro (ERIR), fundamental para la gobernanza y seguridad del sistema. Será la responsable de la administración de la inscripción y registro de la emisión de que se trate.
- El emisor deberá designar a una o varias ERIR, que podrán ser el propio emisor o una o varias entidades designadas por este.
- Al igual que en el sistema de representación mediante anotaciones en cuenta se prevé que la ERIR pueda emitir certificados de legitimación acreditativos de los distintos derechos sobre los valores negociables representados mediante sistemas basados en TRD.
- La ERIR deberá contar con las capacidades y permisos necesarios para garantizar el correcto funcionamiento del registro y contar con un plan de contingencia que permita asegurar la correcta continuidad del registro en caso de que el sistema se vea afectado.
- La TRD podrá aplicarse tanto a instrumentos cotizados como no cotizados, siempre bajo supervisión regulatoria y cumplimiento normativo.
Al mismo tiempo, es relevante resaltar los beneficios y ventajas que aporta la implementación de esta tecnología en la gestión y tratamiento de los instrumentos financieros:
- La TRD asegura que todas las operaciones y transferencias queden registradas de forma inmutable y verificable, reduciendo riesgos de fraude y errores en la gestión de los instrumentos financieros.
- Aumenta la liquidez de los mercados mediante el proceso de tokenización (representación digital de activos).
- Aunque cambia el soporte y la forma de representación, los valores negociables emitidos y gestionados mediante TRD mantienen los mismos derechos que los instrumentos tradicionales, garantizando seguridad jurídica y continuidad normativa.
- Permiten registrar y transferir instrumentos financieros con inmediatez y reducción de costes.
- Facilita la supervisión mediante un control más ágil por parte de emisores y reguladores.
Al respecto, es oportuno mencionar que la tokenización está transformando los mercados. Según la Global Financial Markets Association (GFMA, 2025), los volúmenes de activos tokenizados crecen aceleradamente, y grandes instituciones incorporan TRD en financiación, liquidación y en los servicios de este tipo ofrecidos. Asimismo, hay estudios que estiman que para 2030, el 28 % de los gestores de activos distribuirá fondos tokenizados.
No cabe dudas, que la rápida adopción de nuevas tecnologías, como los sistemas basados en TRD y los criptoactivos, plantea a la auditoría interna el desafío de garantizar cumplimiento normativo, integridad de los registros y gestión de riesgos en un entorno cada vez más digital y dinámico, con un enfoque basado en riesgos.
En Interafi combinamos experiencia normativa, tecnológica y operativa para que empresas de servicios de inversión, sociedades gestoras, entidades de crédito y otras entidades financieras operen con seguridad y confiabilidad. Ofrecemos:
- Planes de auditoría interna a medida, adaptados a operativas basadas en TRD, incluyendo tokenización, contratos inteligentes y custodia digital.
- Identificación y mitigación de riesgos operativos, tecnológicos y regulatorios, garantizando cumplimiento con la CNMV y la normativa vigente.
- Supervisión de planes de continuidad del negocio, asegurando resiliencia y preparación frente a imprevistos.
En nuestra labor de auditoría interna, nos adaptamos, aprendemos y evolucionamos para transformar cada reto del sector en soluciones actualizadas y eficaces para nuestros clientes.
